Soluciones Kaspersky Lab son blanco de fuertes acusaciones

Soluciones Kaspersky Lab son blanco de fuertes acusaciones

La firma rusa Kaspersky Lab atraviesa una difícil situación debido a demandas impuestas por los gobiernos de Estados Unidos y Holanda, y por el Parlamento Europeo respecto al riesgo que representan sus soluciones para la seguridad informática de cada país, respectivamente.

En diciembre del 2017, el gobierno estadounidense prohibió la instalación de software y soluciones de esta marca en todas las entidades públicas, aludiendo que la marca mantiene vínculos con servicios de inteligencia rusos. Los intentos de la Kaspersky por evadir dichas acusaciones han sido en vano, pues en mayo de 2018 las autoridades denegaron las apelaciones de la firma. Cabe destacar que la finalidad de las autoridades americanas no es imponer una sanción económica a la marca, sino resguardar la seguridad informática del país.

También durante este periodo de finales del año pasado, el Centro Nacional de Ciberseguridad de Gran Bretaña hizo un llamado a las instituciones del gobierno a no utilizar software de la marca Kaspersky. Meses después, en mayo 2018, el gobierno holandés se sumó a la misma alerta y anunció, a través de su ministro de Justicia, Ferdinand Grapperhaus, que las entidades públicas dejarían de usar la marca. 

A esta situación se suma que en el presente mes de junio, el Parlamento Europeo coincide en las denuncias respecto al riesgo que representan los productos Kaspersky e hizo un llamado a que se evalúen exhaustivamente tanto software como infraestructura y equipos de comunicación para poder desactivar los productos "maliciosos".

La empresa Kaspersky Lab, por su lado, se defiende de las acusaciones recibidas argumentando que están basadas en información falsa y tergiversada, y responde señalando que frenará iniciativas de colaboración en la lucha contra el cibercrimen en Europa.

Este contexto representa una brusca baja de ingresos para la compañía, lo cual podría poner en peligro la Inversión y el Desarrollo que realice la compañía, generándose así un círculo vicioso.

 

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